Se acuerdan que en la fiesta de Corpus Christi los pastorcitos de Fátima hicieron una procesión alfombrando de flores todo el camino por donde pasaría Jesús?
El día de Corpus Christi celebramos la presencia de Jesús en la Santa Eucaristía… porque Jesús, se quiso quedar con nosotros para siempre, saben dónde? en el pan consagrado de la Santa Comunión.
Comulgando, recibimos a Jesús, el pan de Vida y de vida eterna!
Y como se llama ese pan?
Ese pan se llama Jesús sacramentado porque se consagra en el sacramento de la Eucaristía.
El pan que siempre comemos, nos puede quitar el hambre por un rato, pero hay un hambre que es distinto, que no se quita solo con este pan; un hambre de cielo, hambre de vida eterna.
Jesús, que sabía que íbamos a tener ese otro hambre, nos quiso dar ese otro pan. Ese pan es verdadera comida, porque es el mismo Jesús, que se nos da a nosotros.
Antes de la consagración es un pan corriente: pero cuando se le consagra, se convierte en el Cuerpo de Cristo. Por eso se llama…
Corpus Christi!
Y como se consagra?
Por medio de las palabras que dice el sacerdote que lo representa, en la santa misa.
Yo quiero comer de ese otro pan para ir al cielo!
Podemos ver a Jesús en el pan consagrado?
No lo podemos ver con estos ojos, pero si lo vemos con los ojos de la Fe.
Cuáles son los ojos de la Fe?
Los ojos que aunque no ven, creen en Jesús.
Y si Jesús dice que ese pan consagrado es su cuerpo, quiere decir que esto es así, sin lugar a dudas, porque lo dice Jesús!
Y Jesús no miente.
Claro! Todo lo que dice Jesús es verdad, porque Él Es, la Verdad.
Y donde se guarda este pan consagrado que es Jesús?
Jesús sacramentado se guarda en el Sagrario; que es como una casita que está adentro del templo; allí lo podemos visitar porque a Él le gusta mucho que lo vayamos a ver.
Cuando Lucia se iba a la escuela, siempre pasaba a visitar a Jesús en el Sagrario para conversar con Él.
Y por qué Lucia dice que Jesús está escondido?
Porque aunque no lo podamos ver… Jesús está real y verdaderamente entero ahí!
Su cuerpo, sangre, alma y divinidad en cada hostia cuando comulgamos.
Saben ustedes que nosotros también tenemos una casita adentro para que en ella viva Jesús? Esa casita, es nuestro corazón.
Para hacer la Primera Comunión hay que preparar muy bien el corazón; saben cómo?
Pidiendo perdón a Dios.
y también desde ahora, pidiéndole a Dios, que nos regale de ese otro hambre; hambre y sed de Jesús, el Pan de Vida eterna que ha bajado del cielo.
