La Virgen Nuestra Señora, ha mostrado en una visión a los tres pastores: Lucía, Jacinta y Frsncisco, a donde van aquellas almas que rechazan a Dios.
Es el infierno.
Los niños ven el sufrimiento de las almas que están en el infierno, ya que ahí no está Dios.
Por esta visión, los niños sufren, y deciden ofrecer su sufrimiento por la salvación de los pecadores y para que puedan ir muy pronto al cielo.
Es duro y difícil hablar del infierno; pero por algo Nuestra Señora de Fátima ha querido que los niños lo vean.
Recemos siempre por nosotros y por todos los hombres de este mundo; para que sus almas nunca vayan al infierno.
