Jacinta, Francisco y Lucia están en la prisión de Ourem. El alcalde les ha metido en la cárcel porque ellos no quisieron revelar el secreto de la Virgen. ¡Jacinta está muy asustada! El alcalde los ha amenazado con meterlos en un caldero de aceite hirviendo y además tiene mucha pena porque sus padres no han ido a verlos; pero Francisco le enseña a ser valiente y a confiar más en Jesús; a ofrecer su pena y su miedo por el amor de Jesús.
A veces, todo se ve mal, oscuro y sin esperanza. Es entonces, en esos momentos, donde hemos de confiar más en Jesús; porque Él tiene poder para sacarnos de cualquier situación de pena y miedo, por terrible que parezca.
Es en esos momentos, cuando tenemos que decir en nuestro corazón: Jesús te amo, en ti confío, y aunque no sea inmediato, confiemos ciegamente en que El sacara de esa situación triste, nueva vida y más alegría.
