
El arte cristiano es trascendencia y expresión del misterio de la vida humana, es también catequesis, que comunica la verdad revelada por medio de la belleza.
“Belleza y Verdad son los nombres de Dios, que en Cristo han tomado la forma del Amor”
(San Juan Pablo II)
María Madre de la Esperanza
Maria Madre de la Esperanza
Corazón de Maria, raíz de Jese
Templo del Espíritu Santo
Virgen fiel
Vertiente brotada de azulillas
Paraíso de aves pequeñísimas
Vasija del Corazón Inmaculado
Pastora de la divina Gracia
Casa Natal del Niño Dios
Dulce Intimidad en la Cruz
Señora de la Consolación
Custodia del Emanuel
Cirio encendido en la familia
Sagrario de Cristo
Zarza ardiente de Moisés
Cordera sin mancha
Ánfora de la sangre inocente
Espejo de Justicia
Piedra purísima
Dulce leño en el agua amarga
Tu escuchas a los pequeños
Salud de los enfermos
Virgen Peregrina
Reina de la Creación
Cantera de humildad
Consuelo de los afligidos
Guárdanos en tu seno bendito
Rocío de los tres jóvenes en el horno ardiente
Reina de los Santos Apóstoles
Reina de los Mártires
Reina de Los Ángeles
Defiéndenos en la batalla
Contra el dragón infernal
Madre,
Ruega a Cristo por nosotros
Que somos pecadores
El Misterio del Ikono
Ikono es imagen
Imagen que trasciende
Jesucristo es la imagen
Ikono del Padre invisible
El Ikono nace con Cristo
El Ikono da testimonio de Cristo
Ikono
Anuncio
Encarnación
Dios con nosotros
El Ikono es la bajada de Dios al hombre
Y el impulso del hombre a Dios
Es teología visual que ayuda
A la oración
Y a la contemplación
El fondo de oro y la perspectiva inversa
Pone el punto de fuga
No al interior del cuadro sino fuera de él,
En el espectador, quien recibe un anuncio
Aquí y ahora
Y en quien se completa la imagen
Porque se echa abajo el muro de separación;
Comunica este y el otro mundo.
El arte religioso es un anuncio celeste
Es un canto al misterio de salvación
La belleza es signo del amor de Dios
Dios nos quiere fascinar, sorprender
¿por qué nos quiere fascinar?
…porque Dios nos quiere enamorar
El pintor de Ikonos no imita, no representa,
sino quita el velo para encontrarnos
Con la belleza misma que es Jesucristo
El artista, imagen de Dios creador
Hace resonar el misterio de la creación.
Virgen, Esposa y Madre
La Virgen nos trae la lluvia de la Gracia de Dios. Ella es nuestra brisa suave, que nos baña y nos refresca como rocío en medio del desierto.
Cuando el profeta Elías volvió la séptima vez a mirar el horizonte, subía desde el mar una nubecilla no más grande que la palma de una mano, lo que representa la figura de la Virgen quien nos trae la lluvia de la Gracia de Dios.
Si estamos en sequía, Ella es nuestra lluvia suave, que nos baña y nos refresca en el camino como rocío en medio del desierto.
Maria
Entré por el mar…
Me hice nube blanca y caí como rocío sobre este Jardín austral
Lo abroché a mi corazón de madre niña y como siembra de dulzura,
me esparcí sobre esta tierra nueva.
Desde entonces,
Me he desposado para siempre con los vientos de este sur…
Dejando que me despeine el aliento del pacífico.
María
El cielo me ha regalado,
dos alas que me han sostenido,
Del mismo sol me vistió.
con la luna me ha calcado,
de doce estrellas me coronó
y a este desierto he llegado.
